Rant Nro N.
Mi papá me decía hace unos años, que uno tenía una especie de gríngolas, -esas cosas que le ponen a los caballos para que no vean a los lados-, y que a la medida que el tiempo pasaba, ese espacio entre las gringolas se iba abriendo y uno podía ver más y comprender más, y es cierto. A la medida que el tiempo pasa uno puede entender cosas que antes no podía comprender.
Entre esas cosas que entendí es que a medida que uno va abriendo más los ojos y comprendiendo más el mundo, tambien las cadenas que lo atan a uno al piso se hacen más duras y más cortas. Así cuando logras comprender un montón de cosas, no puedes moverte. Bien sea por responsabilidades, compromisos, tareas.
De adolescentes solemos pensar que podemos hacerlo todo, y queremos hacerlo todo, pero esa vision del mundo es corta, esa marca de “Eres muy joven, no sabes lo que haces” se hace más fuerte y uno adquiere más desconfianza de uno mismo. Sin embargo, te convences de que eres diferente a los demás, total, no bailas, no socializas, no te gustan las reuniones grupales donde la moda es tomar y fumar y a ti, simplemente no te gusta. Pero lo haces, igual es un proceso social que comprenderas estando adulto, y así creces, sabiendo que eres y serás diferente.
De adultos, podemos hacerlo todo, pero no debemos. “Somos alguien” se convierte en un estatus, consigues una carrera, un titulo o tal vez dos, todo el mundo feliz por ti porque “eres alguien”. Uno entra en un período de hacerse entender uno mismo que es cierto, que uno es un triunfado, que llegaste más lejos de lo que tu y más gente creía que podías llegar. La verdad es que no. Uno pudo llegar a donde uno quiso, pero eso nunca le pareció correcto a nadie, porque uno “no vive del arte”, porque uno “no estudio musica”, porque “no puedo estudiar otra cosa porque no tengo dinero”. Pero no importa, eres ingeniero!
El asunto es que todo aquello, ya no se puede hacer. “Estoy muy viejo” suele ser recurrente, “Ya no estoy para esas cosas”, “de que voy a vivir si dejo el trabajo”, incluso, escribir sobre tus depresiones te hace pensar que eres ridiculo y que lo que haces está mal. Lo que sucede es que uno siente que es como cualquier otro, que lo único que te diferencia es que no escuchas merengue como música de acompañamiento laboral, que conoces muchas más páginas y chistes en internet. Que Ricardo Arjona no es un modelo a seguir.
¿La realidad es que pasamos a ser otros más del montón y estas crisis son pataleos constantes que piden a tu cuerpo y a tu alma salir de este hueco al que caiste y que no puedes salir?
No lo sé.
A mi me tomó mucho tiempo darme cuenta, me tomó años. No tengo la respuesta para esta clase de cosas, pero si se que “despertar” y darse cuenta que uno no está donde debería estar, es un paso de un largo proceso de reconciliacion con uno mismo. Darse cuenta realmente de esas cadenas y buscar la manera de salir de eso. No digo que sea el caso de todos, pero es el mio y hacer esto, me trae algo de paz. Saber que hay algo de mi que no ha muerto ni que se quedó atascada entre tacones, reuniones, oficina.
No te juzguez a ti mismo. Ya tienes suficiente con lidiar con el mundo.

